domingo, 13 de mayo de 2007
Eres la mejor compañera que te podía tocar.
¿Cómo seguir una corriente de un río eterno que se seca y cambia rumbo sin parar?
¿Cómo dejarse llevar por las cosas si al fin nada es seguro?
Si te sientes en un puerto y después el vacío te delata ante nada.
¿Cómo puedes respirar el aire si apenas puedes sacar fuerzas para virar?
A tu pesar sucede que te ves dando pasos y al cabo reconoces que el trecho recorrido no es banal.
A las penas puñaladas, se dice y es verdad.
No hay mal que dure si lo sabes placar.
Sigues a tu pesar te lamentas y cortas alas para salir a volar.
Pisas suelo. Lo real es lo que te salve. No fue tan bueno soñar.
Fantasías te han sobrado y habrán más.
Sin embargo reconoces que la paz que añorabas aquí está.
Te da seguridad la certeza de lo que se pudo cerrar.
¿Será cierto que lo previsto es lo que más estabilidad da?
Será.
En lo simple está la esencia.
Cuanto cuesta conformar esa ansia que tanto mal te da.
Ahora que la calma ocupó su puesto te recuerdas en laberintos y no los quieres mirar.
Hay objetos que renacen y recobras.
¿Qué es lo que en ellos dejaste que al mirarlos te relajan?
Añoranzas inmediatas se liberan cuando miras un pasado y te sientes regalada por haber estado en él transitando.
Aprendiste a mover siguiendo tus propios pulsos.
A no dejar que ninguno te dijera qué, cómo o cuando.
A ser y a estar.
Aunque trampas al alma le alcancen lo que sabes es que no te recriminas ni laceras.
Condición humana es flaqueza.
No te das mal.
Eres la mejor compañera que te podía tocar.
¿Cómo dejarse llevar por las cosas si al fin nada es seguro?
Si te sientes en un puerto y después el vacío te delata ante nada.
¿Cómo puedes respirar el aire si apenas puedes sacar fuerzas para virar?
A tu pesar sucede que te ves dando pasos y al cabo reconoces que el trecho recorrido no es banal.
A las penas puñaladas, se dice y es verdad.
No hay mal que dure si lo sabes placar.
Sigues a tu pesar te lamentas y cortas alas para salir a volar.
Pisas suelo. Lo real es lo que te salve. No fue tan bueno soñar.
Fantasías te han sobrado y habrán más.
Sin embargo reconoces que la paz que añorabas aquí está.
Te da seguridad la certeza de lo que se pudo cerrar.
¿Será cierto que lo previsto es lo que más estabilidad da?
Será.
En lo simple está la esencia.
Cuanto cuesta conformar esa ansia que tanto mal te da.
Ahora que la calma ocupó su puesto te recuerdas en laberintos y no los quieres mirar.
Hay objetos que renacen y recobras.
¿Qué es lo que en ellos dejaste que al mirarlos te relajan?
Añoranzas inmediatas se liberan cuando miras un pasado y te sientes regalada por haber estado en él transitando.
Aprendiste a mover siguiendo tus propios pulsos.
A no dejar que ninguno te dijera qué, cómo o cuando.
A ser y a estar.
Aunque trampas al alma le alcancen lo que sabes es que no te recriminas ni laceras.
Condición humana es flaqueza.
No te das mal.
Eres la mejor compañera que te podía tocar.
Tags: reflexiones

